El Homo sapiens, como toda especie tecnológica, contiene el germen de su propia evolución. Con la digitalización de todos nuestros actos, ya estamos alimentando –aun antes de haber sido creada– a la Inteligencia Artificial Autosuficiente. Aunque no lo advirtamos, gran parte de nuestras acciones reflejan el hecho de saber que hemos llegado al final de nuestro ciclo vital.
Advertencia: la presente obra no está recomendada para personas con trastornos depresivos.