Han pasado doce años desde que Rachel fue condenada por el asesinato de su marido Martin. El jurado le había impuesto cadena perpetua, pero ahora tiene la oportunidad de salir en libertad condicional. Rachel siempre ha proclamado su inocencia. De hecho, el verdadero culpable es su cuñado Daniel, con quien mantuvo una relación y con quien tuvo a su hija Amy. Rachel se ha visto obligada a ver cómo otra mujer la cria todo este tiempo hasta que Amy, a los diecisiete años, decide que ya no quiere tener nada que ver con su madre. Pero ahora que él ya no está, Rachel quiere volver a conectarse con su hija. Para ello se hace amiga de la esposa de Daniel, manteniendo su identidad en secreto. Ahora que es libre, Rachel está lista para vengarse con el plan perfecto.
Una apasionante novela de suspense hasta la última página. Una historia atrapante que te arrastra a atmósferas oscuras en un vórtice de suspenso y tensión psicológica. Una novela policíaca que no te puedes perder.