Me diagnosticaron TDAH de adulto a los 40. Es genético y ambiental, y lo he tenido desde la infancia, junto con tics, pero lo he soportado, he estudiado, he trabajado y he vivido con ello, y después de dos sesiones con un psiquiatra, me alivió saber que era TDAH de adulto.
Fue un alivio saber que podía dejar de correr y descansar, que había estado enferma toda mi vida, que había partes de mi vida que no podía entender ni explicarme a mí misma, que no podía explicar a los demás y ser entendida, que había sido marginada, enferma y golpeada, y que conocía la causa.
Este libro trata de cuando me diagnosticaron TDAH en la edad adulta y de las características del TDAH que he reunido a partir de la lectura de libros y de mis propias experiencias. Envío amor a los muchos TDAH que hay en el mundo. Ojalá el mundo fuera un poco más amable con los TDAH.